Respondiendo a la convocatoria lanzada por Jacka y Pichigato, presento a ustedes los elementos que habrían de considerarse en una ofrenda de muertos el día que la Calaca decida venir por su servilleta. [Quienes no son mexicanos o no están familiarizados con esta peculiar tradición, posiblemente encuentre las entradas que publicaré en estos días un tanto macabras. Para hacerse una idea general acerca de la conmemoración del Día de Muertos en México, pueden visitar el texto que le dedican de los wikipédicos y los enlaces que ellos mismos ofrecen al final de su artículo.]
Cabe señalar que la relación que aquí se expone es meramente enunciativa y no limitativa, por lo que aquellos involucrados en el montaje estarán, por supuesto, en la libertad de agregar todo aquello que consideren pueda ser del interés o agrado del espíritu de quien suscribe estas líneas. Vamos pues a las propuestas:

Unos panuchos del mero Yucatán...


Pa' poder pasarme todo eso hará falta una fría agua de jamaica... (con poca azúcar por favor... que sepa la méndiga flor y no a puro jarabe, ¿va?)





No pueden faltar unos... ¡ricooooos tamaleeeeees oaxaqueñoooos....!

Quesillo de Oaxaca por favorrrrr...


El imperdible pan de muerto... Si no lo incluyen, palabra que en las noches ¡les jalo las patas mientras duermen!

Y bueno, para acompañar y chopear el pan de muerto, el vaso de leche bieeeeen fría...

Harto pero harto chocolate... En vida no puedo abusar de él pero, una vez del otro lado, no escatimen en ello, ¿vale?

Para animar el asunto, un iPod o lo que se use en ese momento para reproducir mucha música, la que quieran. Nomás que no dominen las muy tristes, por fa: se supone que es fiesta de difuntos.
A los elementos listados habría que añadir, por supuesto, algunas cuestiones que el protocolo señala puntualmente: las flores de cempasúchil pa' que no me pierda (ya ven que en México uno no puede confiar en la señalización ni en las buenas intenciones de quienes gustan de dar indicaciones) y las calaveritas de azúcar (y de paso unas cuantas de chocolate y otras tantas de amaranto). Sobre la foto, pues ya los involucrados en el altar decidirán... confío en su buen tino. Ya si de plano la riegan y ponen una que de plano no me favorezca, ni se preocupen, se los haré saber.
Apunte. La convocatoria de la Semana Mortuoria incluía para hoy una entrada dedicada a un contacto con el más allá. Por más que lo pienso no logro evocar ninguno. Para mañana la idea es compartir una calaverita y un epitafio. Me había comprometido con dos de los cuatro retos lanzados. Pero en una de esas, mañana amanezco inspirado y cumplo con las dos propuestas.
8 comentarios:
Hola!! Preciosa Seleccion. Me encanto. Felicidades
anadiria un pizarron, porque estoy segura que hasta en la tumba tendras ganas de ensenar y reganar!!!... tapizaria tu ofrenda de mascaras, colgaria titeres y dejaria un espacio de material reciclado para que nos sigas invocando a crear y a improvisar...tambien pluma y papel para que nos dejes traigas versos del inframundo...
hola ernestín, hijole me pones comida así de sabrosa y se me antoja a "morir" ..por cierto que chido comentario te dejó el anónimo, hijole ya me dí cuenta que eres un maestro regañón jajaj ni modo sólo así aprendemos...mucha suerte y no te abrigues mucho eh jjajaaj
Ey si está re bien genial tu petición para ofrenda. Deliciosas comidas de verdad. Jajaja yo había pensado también en un iPod pero es muy arriesgado, se lo pueden robar. =) Saludos
Agregale unas tostadas de pollo con harta salsa y un vaso de coca con hartos hielos, jejejeje
Pero qué hambre me ha entra'o!!!!!! Cuántas cosas ricas, mi madre!!!!
Ya me antojó el agua de jamaica! mejor aún con poca azúcar! que rico!!
y lo de las señalizaciones me mató de risa jajaja muy muy cierto!
diliviru: gracias ;)
hermaniux: gracias por los agregados al altar. Me encanta la idea de la pluma.
mi "y": es que la comida es lo máximo de veras de veritas... Y bueno, el comentario es de mi hermana jeje, así que también fui un hermano mayor muy regañón jejeje. un beso
rodo: eso de la seguridá es una bronca de veras... no respetan ni a los muertos jeje saludos
luna: hijoles, de la coca no me acordé porque hace meses que no tomo una -después de una auténtica adicción jeje- pero pues ya una vez estirada la pata, por qué no verdad?
aguaya: qué te puedo decir. lo peor es que tengo esa comida harto lejos!!! jeje saludos hasta berlín
jacka: estarás de acuerdo que luego de tanta endulzada el agua sabe a pura azúcar jeje. un beso
Publicar un comentario