Aviso Importante

A partir de mi regreso a México, el 24 de noviembre de 2008, decidí dejar de publicar en este espacio, con la intención de respetar el cierre de un ciclo. Desde el mismo día, puedes visitar mis ocurrencias en Ernesto-BCN. ¡Gracias por tu visita!
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jueves, 13 de noviembre de 2008

Eternidad

Cambia.
Dijo el sol a la luna,
no te puedes quedar.
Cambiad.
Dice la luna a las aguas,
todo fluye.

Kathleen Raine

Esta tarde se marchó la adorada Tía Coccinelle para terminar una etapa de su viaje y comenzar una nueva. A estas horas, después de atravesar los Pirineos, está ya en la Ciudad Luz. Aquí, el silencio de la habitación es tan extraño. Pero resuenan su sonrisa y sus palabras. Y vaya que compartimos palabras durante estos quince días.

Camino del aeropuerto a mi habitación, fue imposible no sentir un profundo huequito ante el tamaño de la ausencia. Pero quedan tantas cosas, pequeña. Dices que te enseñé "un montón de verdades". Sin duda un mérito que no me corresponde. Si acaso habré dado un ligero empujón. Ligerísimo, si lo comparo con el huracán de aprendizajes que detonaste en mí. 

Sabes que mis silencios están llenos de agradecimiento y amor. 

Allá vas, emprendiendo un nuevo vuelo que sin duda será hermoso, más allá de los reflejos que tenga y que alguno que otro, por más amor que sienta, no logre siempre comprender. Yo aquí, sigo en el destierro de mis propios fantasmas y ejercito las alas para elevarme un día. Y ser eternidad. 

En cuanto asomó el sol... primera parada en el mar:

Una de esas escapadas a caminar en la playa... cielo y mar revueltos... una belleza:

El fin de semana, en Montjuïc; la mitad del cielo absolutamente cerrado, la otra mitad con un despejado al cien:

Desde el mismo punto donde se capturó la imagen anterior, esta belleza: mar y cielo se confunden:

En el Parc de Diagonal Mar... Nuestro parque venido del futuro:

¡Por fin una tortilla española que no se me desparramó! (Ustedes perdonarán la pinta de modorro en pijama.)

Entre los muchos desayunos que nos preparamos, unos chilaquiles pa' recordar el sabor a México:

De las tres o cuatro comidas fuera, las delicias de Etiopía:

Pa' que no digan allá en México que no estoy comiendo bien. Esta fue la de ayer: ensalada, verduras cocidas, polenta y un quiche de champiñones. Uf!!!

martes, 11 de noviembre de 2008

Y hablando del paso del tiempo...

Imagen captada el fin de semana en México y recibida en mi bandeja de correo hace unos minutos.

¡Dios santo! ¡Crece a toda velocidad! ¡Hace poco más de dos meses vi por última vez al pequeño sobrino y no puedo imaginar qué me voy a encontrar en un par de semanas!

Y hablando de un par de semanas, tengo que meterle ganas acá a las cosas, porque me queda poco tiempo y una inmensidad de cosas por hacer. Por hoy, ha sido suficiente.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Atención y serenidad (...y un envío especial)

Ayer, a casi un mes de mi llegada a la cima, volví a la montaña. Esta vez acompañado de la pequeña Tía Coccinelle. Visitamos a la Virgen de Montserrat. Contemplamos el milagro de las rocas, los árboles y el viento. Estuvimos una hora en la cima. Buena parte del trayecto y la estancia, fueron en silencio, atendiendo, escuchando. Personalmente, comprobé una vez más que para encontrar respuestas es necesario mantener abiertos los sentidos y el alma serena. Tuve también oportunidad de pedir un poco de luz y serenidad para tantos que quiero y que por muchas razones andan pasando ratos complicados o atraviesan días oscuros. 

Admito que en los últimos días he abusado un poco de las palabras. Así que dejo aquí el texto y comparto un poco de silencio, acompañado por algunas imágenes de la caminata.










Envío. Parte de mi oración estuvo dedicada a ti, mamá. Hoy, desde las orillas del Mediterráneo, te abrazamos J. y yo con mucho amor en tu cumpleaños. Gracias por tu amor y, sobre todo, por tu comprensión que en mucho sobrepasa lo que uno esperaría de cualquier madre. Tienes unos hijos peculiares, cuyas debilidades no son responsabilidad tuya. Al contrario: conscientes de nuestras carencias y de tus virtudes y las de papá, fue que elegimos esta familia. Cierto que algunas veces más que otras, y más a unos que a otros, nos cuesta trabajo compartir lo que llevamos dentro. Pero sabes bien que eso es accidental: cada día tengo más claro que para compartir lo esencial no hacen falta las palabras. ¡Felicidades ma!

lunes, 3 de noviembre de 2008

Epitafio

La fecha señalada por la convocatoria era el domingo. Mi compromiso había sido cumplir el reto ayer lunes. Y aunque la fecha en la entrada marca 3 de noviembre, para mí es ya martes 4. Y aquí estoy, librando algunas dificultades para sacar esto adelante. Y no por falta de inspiración, sino porque al postergar la publicación de mi propuesta de epitafio, abrí la puerta a que se acumularan cosas y, dado el vaivén de ideas que ya más o menos se me conoce, ando medio atorado con eso. Y para colmo, mi red colapsó después de la una de la mañana que estaba ya casi listo, pero parece que el asunto está resuelto después de unas horas. Aquí va, pues.

Al comenzar a imaginar frases y palabras para el dichoso epitafio, me enfrenté a una enorme dificultad. En general, entiendo la idea del epitafio como aquello que me gustaría ver sobre la lápida en función del proyecto de vida a largo plazo que uno se va trazando; una frase que sintetiza nuestros anhelos sobre el futuro visto a través de los ojos de nuestro presente. Cuando el proyecto a largo plazo no es tan claro o tan preciso, el ejercicio empieza a complicarse. Se corre el riesgo de quedarse en un "fue feliz" con todas sus variaciones. ¡Y ese "fue feliz" no sería poca cosa! ¡Al contrario! Sin embargo, para efectos de este reto me parece evidentemente trivial.

El hecho es que mi incapacidad actual para tener claro un ideal definido sobre el futuro, me condujo a pensar un epitafio echando un vistazo hacia atrás. La pregunta que uno se hace en ese ejercicio es quizá más dura, más cercana: ¿que diría ese epitafio si tuviese que ser redactado hoy? La pregunta es sencilla en cuanto a la posibilidad que todos tenemos de, con mayor o menor detalle, hacer un recuento de lo vivido. Al menos en teoría. Pues el futuro es incierto mientras que el pasado ya ha sido –y si alguno tuviese duda, no le será difícil hallar marcas que ha dan suficiente cuenta de ello–.

Me arriesgo a elaborar este epitafio siguiendo la segunda idea, a la luz del 3 de noviembre de 2008:
Aquí yacen los restos de un hombre que se llevó consigo infinidad de deudas. Un hombre que recibió mucho y no siempre supo agradecerlo. Un hombre que fue sin duda amado por muchos y no siempre supo mostrar su amor. Un hombre al que le fueron dados numerosos dones y no siempre supo aprovecharlos. Pero que, pese a sus evidentes imperfecciones, se esmeró cada día por ser feliz a través de la felicidad de aquellos que lo amaron y aquellos a quienes amó sin importar si eran necesariamente los mismos. Y por ello hoy es posible decir que descansa en paz. Quienes le conocieron en esta vida, saben que aún estando en la siguiente no cesará de buscar el modo de pagar cuanto aún deba.

PD. La imagen sobre estas líneas muestra el altar que improvisamos mi hermana y yo en el escritorio de mi habitación. Durante su travesía, ella ha llevado consigo algunos objetos de la abuela (unos dedales y un pañuelo) que hemos aprovechado para dedicarle nuestra ofrenda. Hemos puesto algo de la comida mexicana que todavía me queda en las reservas. Las calaveras fueron una locura, jaja. La "parejita" la dibujó ella sobre cartón. La de la derecha está hecha por su servidor en uno de esos arranques de creatividad, utilizando lo primero que se me atravesó: una fibra-esponja para lavar trastes, jajaja.

PD2. Parte del retraso en la publicación de esta entrada radica en que esta noche, acompañado de la Tía Coccinelle y aprovechando que el lunes es día del espectador en los Verdi (algo así como el cine-miércoles mexicano), me lancé ¡por fin! a ver VickyCristinaBarcelona, la película más reciente de Woody Allen. No exagero si digo que salí cautivado. No paré de reír, de emocionarme, de divagar, de volar, de confrontarme... caray... simplemente no me esperaba el nivel de genialidad que me encontré. Definitivamente al cineasta neoyorquino le sientan muy bien los aires europeos. Como uno de los seres trasformados y trastocados por esta ciudad, estoy obligado a un comentario más extenso sobre la peli. Lo tendré listo en la semana. Por lo pronto, estoy obligado a decir una cosa: ¡Woody Allen es graaaande!

martes, 28 de octubre de 2008

Un día eterno

Termina un día difícil. Un día cargado de cosas. De todo un poco. Un día que parecía eterno. Pero que al final a encontrado su última hora. ¿Balance final? Difícil de expresar. Cuando tantas cosas van y vienen no es sencillo poner las cosas en blanco y negro.

Lo cierto es que en todo esto ando bastante revuelto. Ya se ve, ¿no? La piel de este blog ha ido y venido en una semana de un lado a otro. Y no termina de hallarse. Quizá reflejo un poco de cómo ando. 

Surgen mil cosas. Algunas difíciles de entender. Pero las acepto. Asumo que juegan un papel y hay que saber encontrarles su sitio. Y en todo este escenario, hoy el sol no dio la cara en todo el día. Nublado permanente y llovizna durante toda la jornada. 

Así, mientras las ideas van y vienen, mientras la confusión y la claridad alternan el dominio de mi mente, acudo a las palabras para dejarme llevar... escribir un rato, divagar sin decir mucho... porque lo necesito, porque me hace falta. Y en medio de las divagaciones divido. Algunas cosas van directo al cuaderno de notas. Para que se almacenen, se cocinen. Unas más irán a parar a una que otra bandeja de correo electrónico, pues por su naturaleza exigen destinatarios precisos. Otras encuentran su sitio aquí. Porque al final uno necesita que algo se escuche más allá. Sin necesidad de esperar respuestas. Simplemente por saber cómo reacciona el aire ante la expansión de sus ondas.

Y aquí me tienes. Siguiendo los dictados del pensamiento sin chistarle. ¡Es curioso cómo a lo largo de estos meses el sentido de este blog ha ido transformándose! Comenzó con una dirección clara y, al poco tiempo, su naturaleza comenzó a mutar. Nunca imaginé los alcances que tendría. Hoy, es un espacio bizarro, que felizmente me acerca con un puñado de viejas y queridas amistades que me conocen relativamente bien y que leen a un sujeto con un pasado común y sobre el que, sin duda, cada día descubren nuevas cosas. Me acompañan también de vez en cuando integrantes de la familia: M, mis padres, mis hermanas, mi hermano, tíos, tías, primos, primas (hay que ser políticamente correctos con esto del género)... gente, todos ellos, que también conoce a un Ernesto a partir de un pasado compartido en ciertos aspectos, un Ernesto que se les revela y descubre aquí en otros tantos que, si no conocían del todo, al menos sospechaban. Y, finalmente, aunque no por ello menos importantes, las maravillosas personas que he venido encontrando a lo largo de estos meses: ellas y ellos, quienes con mayor frecuencia dejan huellas de su paso, obviamente por ser quienes en mayor o menor medida conocen y disfrutan los usos y misterios de estas herramientas tecnológicas; gente, esta última, que sólo sabe de mí lo que se puede reconstruir a partir de estos fragmentos, pero que, en muchos casos, ha leído más de lo que yo mismo creí que contenían estas piezas.

De una idea vuelo a otra, que busca escapar y compartirse. Hace unas horas la ansiedad se acumulaba entre estas cuatro paredes y comenzó a ejercer una presión inusual. Tuve que salir a caminar un rato bajo la incesante lluvia. Vi la hora. 19:25. Camine a Santa María de Gracia para aprovechar la Misa de la tarde y encontrar un espacio de serenidad por un rato. Unos metros después de entrar al templo, llamó mi atención la inusual saturación de cirios en torno a uno de los altares. Minutos más tarde comprendería todo: hoy se celebra a San Judas Tadeo, celebérrimo patrono de las causas difíciles y desesperadas. No me atrevo a decir que mis inquietudes estén al grado de la pérdida de esperanza, ni mucho menos. Aproveché, pues, la ocasión, para reiterar mi agradecimiento por tantas cosas, poner sobre la mesa mi preocupación por tantas otras, y pedir simplemente luz suficiente para seguir descifrando el proyecto con que me toca cumplir. 

Calma, pues. He dicho que necesitaba soltar la mano –con la pluma, con el teclado–, un poco a solas un poco con el eco de quienes como tú se dan por aquí una vuelta de vez en cuando. Sé que comprenderás el desvarío de esta noche y perdonarás aquello que pueda resultar incomprensible o que desentone con las ocurrencias cotidianas. Como dije antes, era necesario. Pero todo está bajo control. 

PD. No sé si el sol dará mañana la cara o seguirá no-brillando por su ausencia. Lo que sí sé es que llega mi querida hermana J. No hace falta revisar los pronósticos del tiempo para saber que será más que un buen día.

domingo, 5 de octubre de 2008

Canto

No me llores, no, no me llores, no,
porque si lloras yo peno,
en cambio, si tú me cantas,
yo siempre vivo, yo nunca muero.
Andrés Henestrosa
Un torrente de imágenes invade la memoria. Y digo imágenes por no hallar otra palabra. Pienso también en sonidos, caricias, aromas, sabores... 

Siempre supiste —y me hubiese gustado recordártelo una última vez– que nadie preparaba un arroz rojo mejor que el tuyo. Cuando no estuvo ya en tus posibilidades prepararlo, siempre estuvieron los chocolates –mejor si eran belgas, jaja– para consentir a tu nieto... O a quien fuese que entrara a visitarte al cuarto que fue tu casa durante estos últimos años. 

Nunca dejó de asombrar a propios y extraños la habilidad que hasta el final acompañó a tus manos. Me atrevo a decir –con orgullo, con alegría, con nostalgia– que tu última obra maestra la lució a mi lado la mujer más bella del mundo hace tres años y medio. 

Habían pasado apenas unos días de mi reciente venida a Barcelona, cuando recibí la llamada –que de pronto hoy me parece tan lejana y cercana a la vez– en la que pude despedirme de ti. En tu agonía –que a partir de ese día se prolongaría imprevisiblemente– me hablaste con diáfana lucidez. Gracias por lo que dijiste. Conservo tus palabras aquí dentro, en espera de hacerles justicia y merecerlas algún día.

Me descubro ahora mismo llorando un poco. Algunas lágrimas son realmente mías. Creo que otras las lloro por quienes no saben llorar pero que igual o más que yo sienten eso que, quizá equivocadamente pero a falta de otras palabras y llenos de lugares comunes, llamamos "tu partida". Dejo que las lágrimas corran un poco, que limpien un poco mi rostro y permitan que la sonrisa renazca fortalecida. 

En unos días celebraríamos tu cumpleaños. ¿Serían 95 ó 96? Nunca supe si esa diferencia entre tus cálculos y los de la familia era realmente resultado de una confusa documentación histórica, o era simplemente producto de tu entrañable vanidad.

Muchas lecciones me dejas, Abue. Nos dejas. Ahora mismo no tengo cabeza para evocarlas; será que han pasado sólo unas horas desde que abandonaste tu cuerpo. Confío en que Dios me dará tiempo –no sé si tanto como a ti– para asimilarlas y contagiarlas. Hoy, te abrazo desde acá. Y abrazo a papá y a todos los que cerca o lejos de casa, estamos pensando en ti. Doy gracias a Dios por tantas cosas. Canto y celebro que hoy te reciba de ese lado, permitiéndonos un interlocutor más.

PD. Adorada Tía Catarina. Sé que andas rondando por ahí. No sé si mis palabras lleguen a ti antes o después de recibir la noticia. Hasta el minuto en que decido publicarlas, papá no había logrado contactarte. Lo que sí sé, es que pese a las lágrimas que puedan brotar, sabes, como yo, que abuelita está cuidándonos desde el Cielo, y que quiere vernos sonreír. Te amo pequeña. Te espero pronto por acá.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Resumen en imágenes

Va, pues, el primer compromiso. Un resumen en imágenes de los dos meses que pasé en mi México lindo y querido.



Claro, la llegada comienza, como toda llegada que se precie, con una cálida bienvenida... En este caso, una pequeña y acogedora reunión sorpresa organizada con el fundamental apoyo de mi cuñado.







Estupendos reencuentros, incluidos los queridos sobrinos recién adoptados.





A poco de mi aterrizaje, llegó a aquellas latitudes, directo desde París, la Tía Catarina para conocer al adorado sobrino. 





Entre las bienvenidas, un lugar especial ocupó la "güelgom pari" organizada por los bloggeramigos del DF. Breve pero sustanciosa, memorable. 






El ascenso al Tlatoani, en Tlayacapan. ¡Tan cerca y tan lejos! ¿Por qué hemos abandonado las salidas al campo y nos refugiamos en nuestras ruinas de acero y cemento?











La Tía Catarina y las impresionantes raíces de un impresionante testigo del tiempo.











En el Tlatoani, sin duda alguna, un rincón cerca del cielo.




El arranque de aquel día que, inspirado por la escapada a Tlayacapan, mi hermana y yo nos llevamos a los profes a entrar, al menos un poco, en contacto con ellos y la naturaleza.







Hacia el cierre de aquella jornada, un entusiasta grupo se lanzó a mojar los pies en el helado arroyo. Minutos más tarde, seríamos testigos de un ejército de niños bañándose felices en medio de la fría corriente de agua.







Y sigue lo verde... La escapada relámpago a Oaxaca. La vista está tomada desde Hierve el agua, donde conocimos a Ezequiel.







Ya se sabe, la necesaria evidencia fotográfica de "yo estuve ahí", en el imponente parque de Hierve el agua.









El mítico árbol del Tule. Lo he dicho antes, me emociona. Nunca me cansaré de contemplar su majestuosidad. En la imagen, con los queridos sobrinos.









Unos días antes de viajar rumbo a Barcelona... ¡Por fin! ¡La fiesta setentera de pelucas! (Diríamos acá, ¡una fiesta hortera!) Faltaron muchos, pero sin duda a la vuelta organizamos otra. ¿No?








Por supuesto ninguno de los asistentes pudo negarse a lucir al menos una de las pelucas disponibles para estar a tono. (Claro, a algunos no hay que insistirles mucho, ¿verdad?)











La fiesta estuvo amenizada por el DJ-Ernest-Groovy (al menos así lo bautizó Liza, la festejada).









Dos meses. En 60 días cómo creció el condenado. ¡Y eso que lo veía cada semana! ¡No puedo imaginar cómo lo encontraré a finales de noviembre!











Con su madre y su tía en las escalera. ¡Adoro la vestimenta de los tres! (Y no me refiero sólo a esta foto, lo saben.)






La estancia terminó con la carrera The Human Race organizada por Nike, el domingo previo a mi partida. ¡No! ¡Claro que yo no la corrí! Pero sí M. ¡Junto con otros 24,999 sujetos! ¡Impresionante! Confieso que quedé motivado. Tengo que ponerme a entrenar. ¿No?



Bien. Pues no están todas las que son ni son todas las que están. Pero estas imágenes dicen algo de lo que fueron estos dos meses. Y ahora, aquí voy. Siguiendo con el relato desde orillas del Mediterráneo.

sábado, 2 de agosto de 2008

Aniversario

Muchas cosas me ocupan la mente, pero resulto incapaz de transformarlas en palabras. 

Hace 34 años mamá y papá hacían votos ante Dios y ante quienes les acompañaban. Hoy, aquí siguen, conservando, madurando y transmitiendo su amor. Siendo inspiración. Saben cuánto los amo y admiro.

martes, 29 de julio de 2008

Con Kiri en Tepoz


Decía en la entrada anterior que una de las cosas que hacen que la vida valga la pena es caminar la montaña. Eso hicimos M y yo con mi familia el domingo. Fuimos a Tlayacapan y subimos el Tlatoani. Por la tarde comimos en Tepoztlán. Una jornada genial. Al placer de respirar la naturaleza, súmese el goce de estar con la familia. Incluida la Catarina, que vino desde París para conocer al mismísimo Y, alias Kirikou. A reserva de que en estos días "cuelgue" algunas fotos de la montaña, comparto un par de instantáneas con mi adorado sobrino Kiri. 

lunes, 7 de julio de 2008

Poco a poco

Creo que no es tan complicado. Eso sí: se requiere esfuerzo, dedicación. No desesperar. Ser paciente y estar atento a las propias reacciones, a la voz que desde dentro insiste y no se da por vencida.

Es cosa de dejar el corazón alerta, de mantener abierta la piel. Atender a la luna. Escuchar la música del viento. Dejar que fluya el caudal creativo que nos une. Y, de nuevo, no desesperar.

Apunte. El sábado, una agradable comida sorpresa de bienvenida con familia y algunos amigos, que terminó pasada la medianoche con todo y Mariachi. El domingo, comida de bienvenida con la familia política, que remató con un ameno par de horas de karaoke. Gracias a todos los involucrados.

martes, 1 de julio de 2008

How about love?

Si todo va de acuerdo con itinerario, cuando esta entrada se publique estaré volando rumbo a la Ciudad de México, con breve escala de conexión en Nueva York. Puedo imaginar el vuelo: escapará sin duda al menos un par de lágrimas. Una será de alegría, por supuesto: vuelo hacia ti bb, hacia buena parte de la familia, hacia entrañables amigos, hacia el mundo donde por más de tres décadas me he construido, al que inevitablemente pertenezco y al que quisiera aportar algo. Las causas de la otra lágrima son más difíciles de describir: puede que sea la nostalgia, la melancolía; la conciencia de cerrar un ciclo y dejar atrás un espacio-tiempo que resultó tan impredecible como apasionante.

¿Cómo medir el tiempo? ¿Cómo medir esta estancia en Barcelona? Quizá "medir" suena extraño, pero en el fondo es la idea que subyace en muchas de esas preguntas -bienintencionadas todas- que hará la gente en los próximos días.

¿En número de clases? ¿En aprendizajes concretos obtenidos durante el curso de doctorado? ¿En lugares visitados? ¿En gente conocida? ¿En días? ¿En número de piezas de equipaje para el regreso?

Es claro que lo que mejor ayudaría a "evaluar" lo que ha pasado de septiembre a hoy son solamente aspectos intangibles dentro y fuera de mí, de éste y del otro lado del océano. Intangibles e incluso indecibles, a falta de un vocabulario y una gramática que resulten medianamente satisfactorios.

Por eso, prefiero explorar una posible respuesta: ¿qué tal en amor?

viernes, 27 de junio de 2008

Paréntesis sobre la atención

Paréntesis en estas nostalgias previas al viaje. (Paréntesis que con todo derecho más de una persona agradecerá.) Leo el artículo publicado hoy por Juan Villoro en Reforma. Como de costumbre, sin desperdicio. Las ideas que aporta encajan, además, con una cuestión que me tiene enganchado desde hace meses... y que ya se convierte en pauta para mi proyecto de tesis doctoral.

El texto se desarrolla en torno a las diferencias entre leer cine y leer televisión. Villoro recuerda que apenas hace tres lustros que el público mexicano empezó su regreso a las salas de cine, tras una década de estar lejos de las grandes pantallas (y refugiado ante la televisión y el video). [Aunque las causas de este distanciamiento no son materia del texto que nos ocupa, es sin duda interesante reflexionar sobre ellas.]

Las características de cada medio condicionan lecturas absolutamente distintas. Y recluirnos ante la pantalla chica modificó nuestra forma de contemplar la grande:
Durante unos 10 años mucha gente perdió la habilidad de concentrarse ante una película. Cuando los mausoleos de 500 butacas se reconvirtieron en rutilantes multicinemas, presenciamos un experimento antropológico: la conducta de la gente había cambiado; ahora veía el cine visto con la desatención propia de la tele.
Y me parece que se abre así un círculo vicioso: cierto cine termina por imitar el discurso de la televisión, pues se piensa ya como producto que habrá de terminar en el salón de una casa. (Aunque como el mismo Villoro reconoce hay también una cierta televisión que imita ejemplarmente las cualidades de cierto cine.)
Una película reclama la atención que debemos conceder a un mundo paralelo. En cambio, la televisión sucede mientras planchamos o hablamos por teléfono; su fuerza depende de comunicar de manera ambiental, sin que prestemos demasiada atención.
El escritor mexicano sugiere que la televisión "pide ser vista al modo de un acuario; en cambio, el cine equivale a una inmersión submarina". Tras el regreso masivo a las salas de cine, parece que algunos hemos recuperado la costumbre de ver cine: nos parecen chocantes, entonces, ciertas cosas mostradas como si estuviésemos ante un televisor. Un detalle de eso que marca la diferencia: el silencio contra el ruido.

Apunte importante. Hoy se cumplen 16 años de que nació la benjamina de la familia. Para mis colegas de la preparatoria, que la vieron nacer, verla es evidencia irrefutable de que estamos haciéndonos viejos. Algo semejante les sucede a mis compañeros de la licenciatura, quienes alegremente jugaban con ella cuando nos reuníamos en la casa para hacer trabajos. Por estas horas, la pequeña anda paseando con mamá por las calles de Nueva York, celebrando este aniversario. Dios mediante estaremos todos la próxima semana en el D.F. y podremos abrazarnos y festejarlo juntos. Entre tanto, la celebro aquí y comparto mi alegría.
From DIALOGO DE BA...
[Aquí, trepados en la banca-nube, en enero de 2007.]

miércoles, 25 de junio de 2008

Ventanas

Hace un rato salí a dar una vuelta. Camino de regreso, pensaba en el origen y destino de este blog. Pensaba en lo que me movió a iniciarlo y en las insospechadas consecuencias que ha traído consigo. Llego y leo en un par de comentarios que me dejaron en la entrada anterior, ideas claramente conectadas con lo que venía pensando escribir.

Hace seis meses yo no sabía exactamente qué era un blog. Se trataba de un mundo que me era ajeno. Empezar el mío fue casual, mientras hacía experimentos para un proyecto académico. Cuando descubrí cómo funcionaba esto, inicié mi diario digital, como dice la descripción en el encabezado, como un "intento por reseñar la experiencia" de mi estancia por acá. Era "un esfuerzo por acercarme y acercarte", pensado concretamente en mi gente, mi familia, mis amigos. Era una manera de contar esas cosas que de pronto suceden y que, estando en mi ciudad, seguramente contaría de inmediato, por teléfono, en un café, en una reunión en casa. Era una manera de evitar escribir lo mismo muchas veces en distintos correos electrónicos, y evitar también los correos masivos. Era abrir una ventana para el que quisiera, el que tuviera ganas, el que tuviera tiempo. Así funcionó al inicio.

De pronto, me encontré leyendo a través de las ventanas de otros. Dejando uno que otro comentario en algunas de ellas. Y así también se asomaron acá miradas que me eran desconocidas. Sin comprender cómo, se fue desarrollando entre leedores y escribidores una cierta comunión. Del mismo modo que yo me emocionaba siguiendo las historias de otros, había quienes hacían lo propio con mi relato.

Hoy, a seis meses de iniciado el blog, es claro que sus alcances se han transformado. Sigue siendo ventana para los que me esperan y los que tengo lejos, pero también para quienes deciden acercarse con el mismo afecto y respeto que yo he intentado imprimir a mi paso por la blogósfera. Y además lo es ya (y espero lo siga siendo) para quienes he conocido de este lado y que, al cruzar el charco, serán entonces quienes me queden lejos.

Sobre el nombre del blog ya lo he decidido: el título cambiará un poco... pero la dirección se quedará igual, no tengo duda. Mañana espero escribir un poco sobre ello.

viernes, 20 de junio de 2008

Tarde, pero aquí va

Cuando hace nueve meses salí del D.F. rumbo a Barcelona, traje conmigo algunas cosas indispensables. Elementos que, en su sencillez, me permitieran estar cerca a pesar de estar tan lejos. Unas cuantas fotos, algunos recados, sonidos, objetos a veces sin valor aparente, pero todos cargados de significados. 

Entre esos elementos, una impresión en dos páginas, de una lista que recibí por correo electrónico hace más de año y medio. Una lista que cuando leí por primera vez, me estremeció hasta lo más profundo, me emocionó de alegría hasta las lágrimas. La imprimí de inmediato en la oficina y, nada más llegar a casa, la coloqué en el corcho sobre mi escritorio, a la vista, junto con todos esos post-its y recordatorios de pendientes... Por su tamaño, estas dos páginas siempre destacaban, recordándome algo esencial en mi vida: mi familia. Estando en México, ese recordatorio me mantenía cerca de mi familia, tanto de que quienes viven en la misma ciudad, pero también –y sobre todo– de los que viven lejos de ahí. 

Esa lista está hoy aquí, en el corcho de mi habitación en Barcelona. Y me ayuda a estar cerca de mis papás y mis hermanos. Y a pesar de estar ahí, tan a la vista, el ajetreo desbordado de estos días me hizo recordar muy tarde que hoy es cumpleaños de su autora.

Diversas circunstancias me han impedido lograr comunicarme con ella. He dejado algunos mensajes en un par de teléfonos. Llego hace un rato a casa y veo que ha visitado el blog y me ha dejado bellísimos –como siempre– mensajes. Así que, tarde, pero te abrazo hermosa Tía Catarina, desde acá.

Y te celebro reproduciendo algunas cosas de esa lista que nos enviaste poco antes de tu boda, recordando, como tú misma advertiste en su momento, que "cada frase contiene una cantidad enorme de imágenes y emociones":
Los años nuevos 

Echando cobijas, construyendo castillos

El sonido de las llaves de Papá cuando va a llegar

Acostarnos todos en la cama una mañana de fin de semana, y mamá contando chistes... el cachetón del puro

Las vacaciones increíbles

Nunca dejemos de sembrar en el jardín de esta fortaleza...
Cuando hablabas de "esta fortaleza" te referías, claro, a esta familia. Así que aquí estoy, sembrando. Sabes cuánto te quiero pequeña. 

viernes, 9 de mayo de 2008

De pata de perro (III)

Otra entrada programada, por aquello de las dificultades que puedan complicarme publicar desde Bruselas. Lo pienso por un momento y veo que es algo así como un mensaje desde el pasado, ¿verdad? Esto estará apareciendo en la madrugada del 10 de mayo, hora local de Europa Central. O sea que en México estarán a unas horas del Día de las Madres. Como ya dediqué a ese asunto la entrada del 4 de mayo, me limitaré a dejar un nuevo regalo para mamá.

Sé que la canción te encanta (como creo que nos encanta a todos tus hijos). Está claro, además, que la letra de la canción en el contexto de la peli la hace todavía más que poderosa, ¿no?

domingo, 4 de mayo de 2008

¡Madres!

Muchas historias hay en torno al origen del "Día de la Madre". Que si desde los griegos, que si los cristianos y la Virgen, que si los aztecas y la Coatlicue, que si yo qué sé. Lo cierto parece ser, según lo que reseña Wikipedia que todo lo sabe (y lo que no, seguro entre todos sus colaboradores lo inventan), que la celebración que hoy tenemos en gran parte del mundo no sería lo mismo de no ser por Anna Jarvis, quien literalmente no tenía madre (pues ésta había fallecido en 1905).

La formalización en EE.UU. del Día de la Madre, y su consecuente expansión en el mundo, se produjo gracias a esta mujer, cuyos esfuerzos lograron que en 1914 el Congreso norteamericano "consagrara" el segundo domingo de mayo para la celebración de las sacrosantas progenitoras.

No pasó mucho tiempo para que aquello que Jarvis pretendía fuera un sentido homenaje a todas las madrecitas, se convirtiera en una poderosa arma para estimular el consumo. Parece ser que la "madre" del día de los madres no tardó en darse cuenta del monstruo que había ayudado a parir. Según los Wikipédicos:
«[...] la festividad impulsada por Ana Jarvis comenzó a mercantilizarse, de manera tal que se desvirtuaba el origen de la celebración. Esto motivó a que Ana presentara una demanda, en 1923, para que se eliminara la fecha del calendario de festividades oficiales. Su reclamo alcanzó tal envergadura, que hasta fue arrestada por disturbios durante una reunión de madres de soldados en lucha, que vendían claveles blancos, el símbolo que Jarvis había impulsado para identificar la fecha.
      Ana luchó con insistencia contra la idea que ella misma había impulsado, perdiendo todo el apoyo de aquellos que la acompañaran inicialmente. En un reportaje que le hicieron antes de su muerte Ana mencionó su arrepentimiento por haber impulsado el Día de la Madre pues ella jamas se imagino que este dia fuera utilizado mas bien mercantilmente y no con el fin que ella habia idealizado.»
Todo esto viene a colación porque hoy, aquí en España, se celebra el Día de las Madres

Y como a mí me mola (jaja, me late, pues) eso de que sea en domingo (y como el 10 de mayo no podré publicar en el blog), me uno al festejo: ¡Felicidades Ma! ¡Felicidades MJ!

Y bueno, de paso, me pregunto: ¿Llegará el día en que los mexicanos traslademos esta celebración a un domingo de modo permanente? Jijo, es que este año les cae en sábado, pero eso de que en el D.F. el caos se potencie de pronto en martes, miércoles o ¡viernes! porque resulta que ese día todos tienen madre, pues como que qué poca, ¿no?

Al margen. Hoy ya escribí mucho. Pero si quieres ver algo más sobre la historia de este festejo (incluidas referencias a la "ocurrencia" del periodista Rafael Alducín que dio origen a la celebración mexicana), este artículo publicado por El Universal en 2005 trae algunos datos.

Otra nota. La cita de Wikipedia está tomada textualmente del artículo como aparece hoy, 4 de mayo de 2008, a las 16:49 UTC. Lo aclaro por aquello de que su contenido evoluciona permanentemente, y no dudo que pronto alguien corrija los acentos que le faltan en el segundo párrafo. Ya saben, manías de uno.

sábado, 12 de abril de 2008

Any dream will do

El más que tradicional grupo de teatro del Inhumyc estrenó su producción 2008 de "José el Soñador", el pasado miércoles 9. Entre la nueva generación de integrantes del grupo está la "pequeña" Mnch. Bueno, para mí siempre será la pequeña, por más que ahora que estuve en México la encontré enorme, jeje.

Las crónicas que me llegan desde el otro lado del océano me informan no sólo el éxito de la puesta en escena, sino también el talento de la Mnch. Y aunque no necesito evidencias para sostener lo que me cuentan, lo afirmo también de primera mano, ya que unos días antes de mi regreso a Catalunya, mi pequeña hermana consiguió que los responsables del montaje me permitieran ver un ensayo de lo que llevaban puesto hasta entonces (que era ya muy cerca del 100%).

Disfruté el ensayo inmensamente. Tanto por la pasión de Mnch -a pesar de la tos que traía en esos días-, como por el entusiasmo general de los chavos. Me resultó inevitable recordar mis días de teatrero y las grandes divertidas que me llevé con mis hermanos, primos y amigos, en diferentes épocas de la vida, inventando locuras semejantes, ya fuese para el entretenimiento público o por la mera diversión privada.

Quienes andan en el D.F. todavía tienen chance. La temporada termina el miércoles.

Mnch, ¡Muchas felicidades! ¡Gracias por el ensayo! TQ1CH

domingo, 30 de marzo de 2008

T2, K 60

Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; sala K, puerta 60. En un rato estaré abordando el avión que me llevará de nuevo al viejo continente. Emociones encontradas sin duda. Cargado de ánimos y al mismo tiempo con la sensación de que no aproveché el tiempo lo suficiente. Pero creo que es normal. El tiempo, lleno de límites, nunca será suficiente para nuestros anhelos infinitos. Así que la sensación de insatisfacción es comprensible. 

Estas casi tres semanas fueron realmente intensas. Mucho por hacer y muy poco tiempo... Un esfuerzo por maximizar los designios de Chronos y compartir con familia y amigos, los que se pudo (sin duda lejos de los que quise; si Dios quiere en unos meses habrá oportunidad de recuperar encuentros y recompensar a con quienes quedo en deuda). Un intento también por recorrer esta ciudad y llenar la cabeza de imágenes para alimentar el espíritu y las reservas de motivación. 

Hacia el final de mi estancia en estas tierras, di casi por accidente con una caja llena de cuadernos de notas. Algunos de los últimos ratos libres los dediqué a hojearlos; intenté devorarlos. Pero el tiempo nuevamente se interpuso. Sin embargo, los vistazos fueron suficientes para acelerar algunas dimensiones de la revolución que llevo dentro. Me propongo compartir en las próximos días algunas reflexiones derivadas de tal descubrimiento. Por ahora, baste decir que, a minutos de abordar el AM-05, estoy emocionado; nostálgico, sin duda, pero con baterías suficientes para enfrentar los próximos tres meses y comenzar a estructurar lo que siga. 

Por lo pronto, gracias por acompañarme.

sábado, 15 de marzo de 2008

viernes, 14 de marzo de 2008