Aviso Importante

A partir de mi regreso a México, el 24 de noviembre de 2008, decidí dejar de publicar en este espacio, con la intención de respetar el cierre de un ciclo. Desde el mismo día, puedes visitar mis ocurrencias en Ernesto-BCN. ¡Gracias por tu visita!

domingo, 18 de mayo de 2008

Barra libre para el espíritu

Te cuento que anoche me fui de marcha... por un par de museos. Cómo lo lees. Resulta que este 17 de mayo fue "La Nit dels muesus" aquí en Barcelona, así que 20 recintos organizaron jornadas de puertas abiertas (o sea, gratis) de las siete de la tarde hasta la una de la mañana. La oferta era muy amplia y la decisión de a dónde ir no fue sencilla; por un momento pensé incluso lanzarme a un recorrido maratónico para pisar los más posibles, pero comprendí a tiempo lo absurdo de semejante razonamiento. Al final me decidí por uno pequeño y poco conocido (donde esperaba no encontrar multitudes) y por otro grande y famoso (donde las "masas" no significaran un impedimento para el goce estético). No me equivoqué.

Visité primero el Mueso Etnológico, que expone una breve pero digna muestra de las tradiciones y costumbres de pueblos de Catalunya rural, Salamanca tradicional, Marruecos, Etiopía y América prehispánica, entre otras cosas. Mi mente entró, para variar, en una cadena de reflexiones a toda velocidad. No llevaba mi PDA pero sí un bolígrafo y pedazos de papel, así que a tomar notas pa' no perder la inspiración.

Después de poco más de una hora caminé hacia el Museu Nacional d'Art de Catalunya. Como lo anticipaba, muchísima gente; pero el museo es suficientemente grande y no tuvo problema en albergarnos a todos. En el recinto central del palacio amenizaba la noche una banda de Jazz. Quienes conozcan el MNAC saben que es grande, así que como iba decidido a vivir una experiencia pausada, me dediqué a recorrer la planta alta, donde se expone un poco del Barroco y una amplia colección de Arte Moderno. Mi cabeza, entusiasmada por lo que veía, seguía produciendo notas.

Ya a medianoche, camino a casa, me pasé un rato por el Barrio Gótico. Aunque quedaba poco para el cierre, pude comprobar que la cola para acceder al Museo Picasso era todavía muy grande (era de esperarse, ya en junio espero conocerlo). Compré un helado (el alma había comido mucho en esas horas, pero el cuerpo pedía también algo) y seguí rumbo a casa. Inspirado.
 
Mucho por compartir, como siempre. Pero también tengo mucho trabajo por avanzar para esta semana. Así que, mientras logro descifrar mis notas (tanto las de la escuela como las que registré en los museos), detengo aquí la cosa, compartiendo algunas obras que me atraparon.

Exposición pública de un cuadro, Joan Ferrer Miró


La Boira (fotografía), Joan Porqueras Mas


Gran bailarina, de Pau Gargallo

Al pie. Muchas cosas me indignan. Y algunas de ellas exigen a mi conciencia un poco más. En Tras Alicia publiqué hace un rato una entrada sobre una de esas cosas. Si tienes oportunidad, ya sabes, también es tu casa.

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